
Es el recuerdo de tu voz
Lo que me lleva a ti
A revivir tus besos
A humedecer mi boca
Y a prepararme para amarte
Como jamás te amé…
/** Page structure tweaks for layout editor wireframe */ body#layout #header { margin-left: 0px; margin-right: 0px; } -->
Si no puedo olvidarte, dejaré algo para ti, cuando regreses y en polvo que el viento lleva me haya convertido.

Nuestro amor
Que lo vamos dejando
En gotas de invierno
Se congela en
la escarcha del tiempo
En las muertas hojas
que dejó el otoño
en el camino.
Nuestro amor
Sin rumbo fijo ni destino
Migra hacia el olvido
Otra vez
Como siempre hicimos
Lo olvidamos
Lo perdemos
Para siempre
Lo dejamos
A la otra vida
Como si fuera cierto
El infinito…

Porque te amo
en cada bocanada
que te aspiro
en cada paso que doy
Perdido en tus caminos.
Porque te adoro
aun exangüe
Con la fuerza
que me queda del otoño
juntando la leña que un día
abrigará encendida
nuestro delirio.
Porque soy de ti
te esperaré
En cualquier lugar
e iré
donde quiera que tú estés…
Gabriel Cordears

Para leerte
hace mucho
que cerré mis ojos,
con el corazón
adivino tu mirada
posada en la mía
perdida.
Hace tiempo
que acaricio tus letras
como si fueran
tus pies desnudos
con el filo curvo
de mi labio:
las he puesto
en mi pecho,
en mi hombro
y he caminado
con ellas
de noche a luz de luna
que la hicimos nuestra.
Y el dolor cruel reloj
detenido en la ausencia
Tanto aire y tanto mar
que nos mata de sed
de tu boca y la mía!
Tus versos marcaban los subes y bajas de tus ganas de mí, mientras que yo sigo sin saber ya cómo expresar mi amor, mi dolor, mi esperanza. No interpretes mi silencio como una noche que no te sueño porque te sueño y mas, lo hago despierto; ni como un día que no te recuerdo, porque te añoro. Porque mi silencio aquella pausa en mis palabras o en mis escritos es solo eso, una pausa como el mar se aquieta a veces, sin dejar la playa.
Gabriel Cordears

En silencio cruel
me roban tus palabras
y las mías que te envío
no habiendo noche ni mañana
tarde o madrugada
que te piense
te dije y te lo digo.
En nuestro diálogo
caló tan hondo el frío
desde que no contestas
el teléfono o el correo
al mensaje que te envío
se aleja así
el ave mensajera
con el pensamiento
que le entrego
deshaciéndose
la hermosa cadena
del idilio
yo que siempre
quise ser tan libre
libre en ti cautivo!
Gabriel Cordears

Todo en ti me encanta
Todo de ti me excita
Y cada parte de tu piel
Me embriaga:
En la acidez de tu mar
Donde mueren felices
Mis algas blancas
En el néctar de tu boca
A donde van mis labios
Encallando en besos
De punta a punta
En el angosto túnel
De tus ansias
Donde mi lengua escarba
Te despedaza
Y te gusta…
Gabriel Cordears

Puedo crear un mundo
En la curva mayor de tu gemido
Después que el silencio se hace canto
Y mi voz jadeante cabalga
Por tus curvas y tus llanos
En la selva tupida de tu pelo
O en el bosque talado de tu sexo
Sembrando esperanzas
Con mis propias manos.
Puedo crear la noche
Y el día para amarnos
Soñando que te beso
Y me besas a mis labios
Por el borde fracturado
De mis arcos
Puedo construir un puente
Para enlazar tu grito al mío
Cuando no estás conmigo
Y me haces tanta falta…
Gabriel Cordears

Tu saliva que en mi piel se esfuma
Como la brisa que besó antes de mí
Tu boca
Tu mirada limpia, diáfana, creadora
Que modela mi deseo a toda hora
Tus pies que descalzos andan
Por una senda que ya conoces
De tanto seguir mis pasos
Sin preguntar
Por dónde va mi alma
Cuando te invoca
Todo en ti me gusta, me inspira
Y me provoca!!!
Gabriel Cordears

Cómo decirte
que te extraño.
Que me hace falta
la seda que queda
entre mis dedos
cuando la raíz
de tu pelo negro
escarbo.
Tu olor se impregna
cada vez que te respiro
y recuerdo siempre
el paso raudo
de tu vuelo alto.
Mi alma a solas pide
te reclama
lo que ya no sabe
cómo decirte
ni cómo ya se escribe
en ninguna parte
o molécula de aire…

Por tu hermosa silueta,
Y tu cabellera suelta
Por tu pezón oculto
Mi lengua da vueltas
Por tus amplias caderas
Y donde empieza
La curva mayor
Y sensual de tu pelvis...
Terminaré con la tortura
De este amor
Del solo contemplarte
Al desnudarme
Me abalanzaré sobre ti
Para recorrer paso a paso
Tus glúteos y muslos,
Tus piernas y pies
Besándotelos
Con la mirada
Con la boca
Con mis manos…
Gabriel
FOTO: Eric Kellerman