Puede que no agonices
cuando me recuerdes
pero
llorarás
amargamente
cuando te enteres
de la muerte
no de tu vanidad maquillada
ni de mi orgullo
si no de un niño
inocente
que aprendía a jugar
y nadaba como un pez
en el fluido cósmico
de nuestro vientre.
© Gabriel Cordears
AMORPLATóNICO
-
Eres tan mía
como la luz
de una lámpara;
te huelo siempre
cuando quiero
con solo
pensar en ti...
Gabriel Cordears
Hace 8 meses

1 comentario:
un poco triste... pero como siempre muy bueno!
Publicar un comentario